Un trabajo de investigación científica debe seguir los pasos que indica el método científico. Cuando se trata de temas de física o química, no hay dudas respecto a su aplicación. Uno de sus pasos, quizás el más importante, es la obtención de los datos. Eso se refiere a su recolección para verificar las hipótesis propuestas. Se supone que los experimentos que se realizan para obtenerlos se pueden repetir en las mismas condiciones y que los resultados serán los mismos.

Aunque se diga experimentación, los datos no siempre se consiguen con un experimento en un laboratorio y a veces el proceso mediante el cual se los obtuvieron no se puede repetir en las mismas condiciones o simplemente no se puede repetir.

La astronomía observacional usa imágenes obtenidas con telescopios. Si algo no salió bien en la observación o se encontró un resultado no esperado, se intentará volver a observar el mismo objeto. Es muy difícil reproducir las observaciones astronómicas en las mismas condiciones, porque depende de muchas cosas que no se pueden controlar como temperatura, humedad, vientos, turbulencia en la atmósfera, etc. y porque los objetos que se observan también pueden modificarse. A veces se trabaja con imágenes de archivo y el instrumento con que se hizo ya no funciona o no está disponible en la fecha requerida.

La investigación histórica se basa en documentos de la época en que ocurrieron (si existen), en restos arqueológicos o de construcciones y a veces en testimonios. En este caso tampoco se pueden repetir los hechos para corroborarlos datos.

Si los datos son obtenidos por el investigador es importante archivarlos. Es la única forma que se tiene para verificar los resultados, en caso en que alguien quiera hacerlo. La preservación de los ellos debe ser segura. Generalmente se recomienda guardar tres copias en, al menos dos soportes diferentes, y en lugares diferentes.

Cuando no se usan datos propios, ellos deben ser de fuentes confiables. Por ejemplo, bases de datos de instituciones reconocidas, archivos históricos, etc.

A veces la única información disponible es lo que se transmitió oralmente de generación en generación.

En este caso hay que tratar de corroborarlo con otras personas de la misma comunidad.

Un ejemplo muy frecuente es en lo que se refiere a la vida fuera de la Tierra. Hay gente que dice que vio algo en el cielo, incluso toman imágenes o videos. Para la ciencia, el hecho de “ver” algo no es una prueba. Si existen imágenes o videos deben ser analizados cuidadosamente para asegurarse de que no hayan sido manipulados y que lo que aparece es real.

En todos los casos, el proceso de investigación debe incluir el planteo de preguntas, formular hipótesis, conseguir y analizar los datos. Con todo esto se llega a las conclusiones.

Los datos que se usan en la investigación científica, de cualquier tipo, deben ser verificables y cuantificables. La información oral sólo es válida cuando no hay información documentada.